LOS PUERTOS ARTIFICIALES

Al día siguiente del Desembarco, llegaron remolcados hasta la costa normanda los primeros elementos de los puertos artificiales.   Uno fué situado a Vierville-Saint-Laurent en sector americano, el Mulberry »A » y el segundo en Arromanches, sector británico, el Mulberry « B ».

Cada puerto fué protegido pour un dique paralelo al litoral, formado primero por navíos inutilizables que hundieron « los Gooseberries » y completado por los cajones Fenix, enormes cajas huecas de cemento armado que llenaron de agua un avez instalados para estabilizarlos en el fondo. Otros cajones fueron instalados perpendiculares a la costa continuando el rempeolas. El conjunto formaba una rada de 500 hertáreas. Además estaban precedidos de otros rompeolas exteriores, los Bombardons, grandes flotadores metálicos solidamente anclados.

Los navíos descargaban en los muelles flotantes, eran plataformas que resbalaban a lo largo de pilares de acero en función del movimiento de mareas. El tránsito hasta la playa se hacía por largas carreteras flotantes, formadas por tramos metálicos que reposaban sobre flotadores de cemento armado huecos. La flexibilidad entre los tramos permitía seguir el ritmo de mareas y así desembarcar sin interrupción.

El obra se completa a tierra con angares. Ensanchan las carreteras o bien contruyen otras campo a través, que permitieron a los vehículos avanzar rápidamente hacia el frente, camiones, cañones, carros de combate, municiones y soldados.

El 19 de junio, cuando se estaba terminando la instalación de los dos puertos, empieza una violenta tempestad en el canal de la Mancha. Dura tres días y causa estragos considerables. El Mulberry de Saint-Laurent es el que sufre más daños incluyendo casi la mitad de los cajones Fenix, que fueron sin duda percutidos por los «Borbandons » a la deriva. Los muelles y las carreteras flotantes fueron barridos. El puerto flotante de Arromanches resistió pero necesitó reparaciones importantes. Una vez calmada la tempestad la costa ofrecía un especto de desolación. Unas 800 embarcaciones de todo tipo yacen en la playa, embrolladas con los restos de careteras flotantes y otros restos.

Ante la importancia del desastre los Americanos deciden no reparar el puerto . Los elementos que se pudieron recuperar sirvieron a restablecer el puerto Británico. Los americanos conservaron el rompeolas y desembarcaron directamente en la playa, método menos sofisticado pero eficaz puesto que el tonelaje descargado en Omaha será superior al del Mulberry de Arromanches.

Afirmar que el puerto artificial de Arromanches fué la clave del éxito del Desembarco es seguramente exagerado pero quedará en la historia como una formidable proeza técnica.