EL ATAQUE ALIADO Y EL CONTRAATAQUE DE MORTAIN

El 1 de agosto los americanos han reorganizado los dispositivos. El general Patton al mando de la IIIer cuerpo de ejercito recién organizado impulsa la batalla. En menos de tres días, siete divisiones, unos 100 000 hombres y 10 000 vehículos, atraviesan el estrecho pasaje abierto al sur de Avranches, una avez realizado, las fuerzas se despliegan en abanico. Un destacamento se dirije hacia Bretaña, un segundo en dirección de la región del Loira y el tercero hacia Le Mans.

Durante ese tiempo, el 1er cuerpo americano progresaba con dificultad hacia el este, remontando los valles de rio Sée y el Sélune, organizan un asalto en acuerdo con el del 30 cuerpo de ejercito británico que lanza la operación Bluecoat, atacando desde Caumont-l’Eventé en dirección sur. El complicado relieve de la comarca del Bocage, sus estrechas y tortuosas carreteras y la vegetación espesa, frenaba el avance Aliado. Los Alemanes retroceden lentamente, defendiendo el terreno.

El 2 de agosto los Americanos después de cinco días de combate entran en Percy, liberan Villedieu y Saint-Hilaire-du-Harcouët, al día siguiente Mortain. Los Británicos han ocupado Villers-Bocage y las ruinas de Aunay-sur-Odon, pueblecito destrozado por los bombardeos aéreos del mes de junio. Liberan con gran dificultad Mont-Pinçon, continúan hacia Vire por el este. Encontrarán la fuerte oposición de la 9na y 10ma divisiones blindadas SS.

En ese momento surge un nuevo ataque alemán. El 7 de agosto por la mañana los Alemanes lanzan del exterior de Mortain un enorme contraataque de blindados, la operación Lüttich, organizada en el cuartel general de la Wehrmacht, contra el parecer de los jefes militares presente en el terreno. El objetivo, decidido personalmente por Hitler, es deshacer las lineas americanas para llegar a la bahía del Monte-Saint-Michel, a una distancia de 30 quilómetros, cerrando el estrecho pasaje hacia Avranches. La idea era que impidiendo que llegaran los viveres a las tropas de Patton y aislándolas terminarían por rendirse.

Para realizar el proyecto, cuatro divisiones Panzer fueron desplazadas en secreto, renforzadas con infantería. Beneficiando del efecto sorpresa y de la niebla matinal, los Panzers irrumpen y avanzan en ciertos sectores hasta una docena de quilómetros. Mortain fué bombardeado por la noche par la Lufwaffe y reocupado. La 30a división americana fué sorprendida y retrocede. Algunas de sus unidades fueron rodeadas como la llamada « batallón perdido » en la cima de la cota 314, una colina al este del pueblo, que resistirá heróicamente durante seis días los asaltos de los SS.

El 7 de agosto, en las primeras horas de la tarde, la niebla se levanta y la suerte cambia de bando. Los aviones de caza aliados atacan en oleadas las columnas de blindados alemanes. Las divisiones alemanas quedan inmovilizadas, pierden 150 carros de combate en unas horas. Al anochecer del 7 de agosto el fracaso es total. Hitler acaba de jugar a Mortain su última carta en Normandía. Perdió !